A los 18 años, la modelo comparte con nosotros sus primeros pasos en las pasarelas, la complicidad con su mamá, Ximena Llosa, y los planes que podrían llevarla a estudiar en el extranjero. Micaela Seminario es la portada de nuestra primera edición.
En su cadena, Micaela Seminario Llosa lleva un dije que le regaló su mamá, con una estrella y la frase «Brilla sin miedo». Es un recordatorio de la importancia de ser auténtica. Esa convicción la acompaña en las sesiones de fotos y en una etapa en la que está por terminar el Bachillerato Internacional y espera respuestas a sus postulaciones universitarias. Mientras descubre qué viene después, disfruta la equitación, los días de playa con amigas y la vida que está construyendo.
¿Cómo eres cuando no estás frente a una cámara? ¿Qué disfrutas y qué te hace reír?
En las sesiones suelen pedirme expresiones serias. Es mi estilo preferido, donde me siento más cómoda y trabajo mejor, pero no representa mi personalidad. Creo que paso el 80 % de mi día riéndome, con mis amigas, mi familia, mi enamorado o hasta sola. Veo la vida a través de lentes color rosa.
Disfruto la equitación, ir a barre, leer, estudiar y estar sola, aunque lo que más me recarga es pasar tiempo con mis seres queridos. He aprendido a elegir mejor a las personas que dejo entrar en mi vida. No sabía cuánto disfrutaba la compañía hasta que me quedé con aquellas relaciones que me dejan más llena, en lugar de agotada.
A los 18 años, ¿qué es lo que más te entusiasma de esta etapa?
Estoy por terminar el Bachillerato Internacional, postulando a universidades en el extranjero y desarrollando mi carrera como modelo. Es una etapa incierta, y lo que más me entusiasma es esa falta de claridad sobre mi futuro. Nunca me había pasado no saber dónde iba a estar dentro de un año. Podría estar en Nueva York, en Francia o seguir en Lima. Todavía no sé por qué camino me llevará Dios, pero estoy segura de que terminaré en el lugar correcto. Por ahora sigo avanzando y estoy demasiado feliz con la vida que estoy construyendo.
¿Cómo nació tu interés por el modelaje y qué te animó a dar el primer paso?
Siempre lo miré con admiración, pero nunca había considerado dar el paso. En 2024, una amiga me preguntó si quería reemplazar a una modelo que había cancelado a último minuto en El Rastrillo. Acepté para probar algo nuevo. Recuerdo la adrenalina al terminar mi primera pasarela. Para mí era mágico ayudar a una diseñadora a transmitir su arte.
Hoy trabajo regularmente con ella, Maria Ximena, ya como modelo. Después de aquella experiencia pensé: «Quiero volver a hacerlo». Entré a clases con Giulliana Weston y, con el apoyo y la orientación de mis papás, me lancé de cabeza a este mundo.
¿Qué recuerdas de tus primeros trabajos y de tu primera gran campaña?
Comencé con marcas pequeñas, remunerada con canjes. Era un ambiente amigable para practicar lo que había aprendido en clases. Mi primera gran campaña fue para XTREM de Samsonite, a través de Iceberg, y se publicó por Latinoamérica. La recuerdo con muchísimo cariño: trabajé con un equipo maravilloso y los modelos nos llevamos muy bien.
Mi recuerdo favorito es del final de la jornada. Habíamos empezado a las cinco y media de la mañana y ya era medianoche. Teníamos que vernos muy sonrientes, pero nos ganaba el sueño. Los chicos empezaron a hacer risas falsas y ruidos raros, y así salieron las carcajadas para las fotos. No sé si era el sueño o todos los cafés que había tomado, pero me reía tanto que me quedaba sin aire.
¿Tienes alguna rutina que te ayude a sentirte lista antes de una sesión?
Los trabajos pueden aparecer con una semana de anticipación o menos, así que procuro mantener el pelo y la piel saludables y tener las uñas hechas. Dedico los domingos a mi everything shower: me exfolio, me hago las uñas y me pongo mascarillas para el pelo y el rostro. Es mi momento sagrado para relajarme y, al mismo tiempo, prepararme para la semana.
¿Qué te ha enseñado el modelaje sobre ti misma?
Que no tienes que sentirte preparada para perseguir tus sueños. Cuanto más tiempo pases dudando de ti o sin dar el paso, más tarde vas a conseguir lo que quieres. Perseguir tus sueños no comienza cuando estés 100 % preparada, comienza cuando tú decides. No hay que preocuparse tanto por equivocarse: de eso se trata el camino, y cuanto más haces algo, mejor te vuelves. Al final, no aprendiste a nadar leyendo o reflexionando sobre el tema, sino tirándote a la piscina.
Tu mamá, Ximena Llosa, ha desarrollado su carrera alrededor de la cocina. ¿Qué has aprendido de ella?
Lo que menos he aprendido de mi mamá son recetas. Es una persona tan completa, auténtica y mágica que tiene muchísimo más para enseñar. Es mi mejor amiga y soy mi versión más auténtica cuando estoy con ella. Nos divertimos demasiado juntas y tomo en cuenta su opinión en todas mis decisiones.
Me enseñó la importancia de ser auténtica. Recuerdo una conversación al final del día, las dos agotadas y tumbadas en su cama. Me dijo que éramos como estrellitas porque nos gustaba transmitir felicidad y positividad, y que nunca debíamos dejar que nadie nos quitara ese brillo. Por eso llevo el dije que me regaló, con una estrella y la frase «Brilla sin miedo». Me recuerda que nunca debo sacrificar mi autenticidad por nadie. Espero parecerme un poco más a ella cada día.
Has vivido en distintos países. ¿Qué sientes que te dejaron esos años?
Cada uno de los cinco países en los que viví forma un pedacito de mi identidad. Tengo recuerdos preciosos, pero lo que más me ha formado es el cambio. Ahora podría mudarme sola a un país desconocido. Esta vez no tendría a mi familia como esa constante que me acompañaba antes. Aun así, siento que la capacidad de adaptarme que desarrollé desde niña me ayudará a encontrar mi lugar en un nuevo entorno.
¿Cómo sería tu día libre ideal?
Pasaría la mañana sola. Iría a barre o a entrenar equitación temprano, regresaría a prepararme un desayuno buenazo y avanzaría con mis cosas antes del mediodía. Después me gustaría almorzar con mi familia, salir con mi perro Choco y pasar la tarde y la noche con mis amigas.
Adoro pasar varios días con Luchi, mi mejor amiga de la infancia. En verano compartimos una semana en la playa, como hermanas. También me encantan los planes espontáneos. Con Claudia hemos vendido nuestra ropa en una feria en Chorrillos, nadado en la Costa Verde, probado restaurantes nuevos y buscado ropa de segunda mano en Miraflores. Esos planes crean las mejores memorias.
¿Cómo describirías tu estilo al vestir? ¿Qué hace que una prenda se sienta tuya?
Mi estilo es minimalista, inspirado en los noventa y principios de los dos mil. Me siento más yo con colores neutros, como blanco, negro y marrón, o tonos pastel. Me fijo mucho en la calidad y la textura: un top de satín y uno de algodón pueden tener la misma forma y lograr efectos completamente distintos.
También necesito que la prenda sea cómoda y favorezca mi cuerpo. Si no lo hace, no es para mí, aunque sea preciosa. Vestirse es expresar tu identidad; la ropa se tiene que adaptar a ti. Me incomoda seguir tendencias que no me representan, porque se siente como usar un disfraz. En una época en la que pareciera que todos andamos uniformados, ser fieles a nuestra esencia es el mejor favor que podemos hacernos.
¿Qué le dirías a una chica de tu edad que quiere acercarse al modelaje, pero no sabe por dónde empezar?
Que se anime a dar el paso. Tener lo que se requiere también se desarrolla en el camino. Las primeras veces frente a una cámara pueden ser incómodas, pero por eso se empieza de a pocos, con un equipo que te apoye. Nunca sabrás si es para ti hasta que lo pruebes.
También es muy importante tener una red de apoyo, sobre todo si empiezas de chica. Al comienzo sentía que mis papás me protegían demasiado; ahora lo entiendo. Hay que escucharlos y aprender a poner límites. Trabajar horas de más sin paga o seguir hábitos alimenticios insostenibles no está bien. Debes aprender a decir que NO en mayúsculas y con punto final.
¿Qué música te acompaña últimamente?
Tiago, mi enamorado melómano, me ha ayudado a ampliar mi gusto musical. Escucho a Sade, Gustavo Cerati, Michael Jackson, U2, The Cranberries, Pink Floyd, Frank Ocean, Depeche Mode, Olivia Dean, Tame Impala y Jack Johnson. Mi canción favorita es Enjoy the Silence, de Depeche Mode.
¿Qué te gustaría que los lectores de Lima Va descubrieran de ti?
Espero que conozcan un poco más de mi personalidad y de mi esencia como persona. He evolucionado enormemente en esta carrera. Si mi yo del año pasado pudiera ver dónde estoy hoy, no se lo creería. Me gustaría que se lleven eso: lo que sueñan con conseguir está dentro de su alcance.
Créditos de la sesión
Fotografía: Eric Israel
Maquillaje: Karla Ruiz
Vestuario: H&M
Locación: Tierra del Fuego








