La marca colombiana reabre su espacio en Salaverry con una propuesta renovada que integra arquitectura, diseño, moda y artesanía, mientras presenta el universo Pre-Fall “Tierra que Florece”.
Vélez fortalece su presencia en Perú con la reapertura de su tienda en Salaverry, ahora convertida en un espacio renovado donde la arquitectura y el diseño forman parte de la experiencia de marca. La propuesta busca ir más allá de una renovación comercial y presentar una nueva manera de acercarse al universo de la firma colombiana, poniendo en primer plano los materiales, el trabajo artesanal y el producto.
Bajo la premisa de que “la marca se vuelve espacio”, la nueva tienda de Vélez en Salaverry incorpora iluminación, texturas, mobiliario y detalles arquitectónicos que dialogan con la identidad de la compañía. Cada elemento ha sido pensado para resaltar conceptos como la materia, el oficio, el paso del tiempo y la permanencia, pilares que forman parte de su visión del lujo contemporáneo.
La renovación coincide además con la llegada de Tierra que Florece, el universo Pre-Fall de Vélez, inspirado en Colombia y en el vínculo existente entre naturaleza, territorio y tradición artesanal. Flores, fibras, texturas y tonalidades provenientes de distintos paisajes colombianos se trasladan a prendas y accesorios de líneas depuradas, donde la sofisticación se expresa principalmente a través de los materiales, los acabados y el cuidado por los detalles.
Hilo Vivo: la artesanía colombiana inspira la nueva propuesta de Vélez
Como parte de este concepto, Vélez presenta Hilo Vivo, un capítulo que reconoce a Colombia como un territorio conectado por diferentes regiones, técnicas y memorias. La propuesta encuentra inspiración en expresiones artesanales como las mochilas Wayuu, los sombreros vueltiaos, los telares misak y diversas fibras y técnicas tradicionales.
Estos referentes son reinterpretados desde una estética contemporánea, buscando mantener visible la conexión entre el diseño actual y los saberes que han pasado de generación en generación. De esta manera, la marca plantea una visión del lujo vinculada no solo con la apariencia de una pieza, sino también con su origen, su elaboración y el trabajo de las personas que participan en su creación.
La colección apuesta por siluetas orgánicas y volúmenes suaves, acompañados por una paleta en la que predominan los tonos naturales, vino, arena, crudo, tabaco y negro. A ellos se suman algunos acentos de color que aportan dinamismo sin romper con el carácter sobrio de la propuesta.
El resultado es una estética elegante y natural en la que prendas y accesorios mantienen una relación directa con los materiales y con el territorio que inspira cada colección.
Una nueva experiencia para Vélez en Perú
La reapertura de la tienda Vélez en Salaverry traslada esta misma sensibilidad al espacio físico. La arquitectura deja de ser únicamente el escenario donde se exhiben las colecciones y pasa a convertirse en una extensión del relato de la marca.
El recorrido invita a descubrir diferentes superficies, materiales, texturas y detalles constructivos mientras el producto se integra de manera orgánica al ambiente. Así, la tienda busca ofrecer una experiencia más pausada y sensorial, donde el público pueda acercarse tanto a las nuevas colecciones como al concepto de diseño y artesanía que Vélez quiere transmitir.
Con esta renovación, Vélez reafirma su apuesta por el mercado peruano y fortalece una propuesta donde moda, diseño y tradición artesanal convergen en una misma experiencia. La reapertura de Salaverry representa así una nueva etapa para la firma colombiana en el país, llevando parte de su identidad y de su vínculo con Colombia a un espacio pensado para descubrirse, recorrerse y permanecer.



