Según McKinsey, la tecnología, la IA y el regreso de los clásicos reinterpretados impulsarán el crecimiento de la industria de la belleza en los próximos años, con un fuerte potencial para Latinoamérica.
La industria de la belleza se mantiene como uno de los mercados más dinámicos a nivel global, impulsada por las tendencias en redes sociales, los cambios generacionales y el avance de la tecnología. De cara a 2027, conceptos como la nostalgia reinventada, la inteligencia artificial y la innovación centrada en la experiencia del usuario marcarán el rumbo del sector.
De acuerdo con el informe The State of Fashion & Beauty de McKinsey & Company, el componente tecnológico será determinante para las nuevas generaciones. La consultora proyecta que las ventas impulsadas por agentes de inteligencia artificial representarán el 35 % del total en los próximos años. Además, estima un crecimiento anual cercano al 5 % para la industria, con la perfumería como una de las categorías de mayor potencial, especialmente en Latinoamérica.
En ese contexto, Diana Gaitán, gerente de Marketing de Avon para el Mercado Andino, señala que comprender estos cambios es clave para conectar con los consumidores actuales.
“Las audiencias de hoy buscan productos de calidad que también conecten de manera genuina con sus nuevas formas de interactuar y expresar su identidad. En esta nueva etapa de Avon, reconfiguramos la marca como una FemTech, colocando la tecnología y la innovación al servicio de la belleza de todas las mujeres”, explica la ejecutiva.
Las 3 tendencias que impulsarán la belleza hacia 2027
Frente a este nuevo panorama, Avon identifica tres tendencias que ayudarán a las marcas a mantenerse relevantes y conectar con las nuevas generaciones.
1. La nostalgia se reinventa con un toque actual
La llamada “newstalgia” recupera productos y referentes icónicos del pasado, pero los adapta a los gustos y códigos estéticos actuales.
Esta tendencia apela a la memoria afectiva de quienes crecieron con determinadas marcas y, al mismo tiempo, despierta la curiosidad de una nueva generación que descubre estos clásicos por primera vez.
2. Comprender cómo consumen las nuevas generaciones
Conectar con los consumidores más jóvenes implica transformar la propuesta de valor de las marcas.
En perfumería, por ejemplo, esto se traduce en fragancias con perfiles olfativos más sofisticados, frescos y versátiles, pensadas para acompañar distintos estilos de vida y formas de expresión personal.
3. La tecnología se convierte en parte de la experiencia de belleza
La tecnología ya no solo influye en la compra, sino también en el desarrollo de nuevos productos y experiencias.
La tendencia apunta a incorporar innovaciones prácticas y bien diseñadas que simplifiquen la experiencia del usuario, aprovechando herramientas como la inteligencia artificial y soluciones digitales sin añadir complejidad innecesaria.
El desafío de las marcas de belleza
Para Gaitán, el principal reto de la industria es evolucionar sin perder la confianza construida con los consumidores a lo largo del tiempo.
“El desafío de la industria hoy es mantenerse relevante sin perder la esencia y la confianza que ha construido con el público. Eso implica escuchar activamente a los consumidores y evolucionar junto a cada generación, incorporando tecnologías y tendencias de forma orgánica y coherente con la identidad de la marca”, afirma.
Avon apuesta por la “newstalgia” con Iconic Collection
En el marco de su 140 aniversario, Avon presenta Iconic Collection, una línea inspirada en la tendencia de la newstalgia, que recupera algunas de sus fragancias más recordadas y las adapta a una propuesta contemporánea.
La colección reinventa cuatro perfumes emblemáticos de la marca: Topaze, Toque de Amor, Charisma y Sweet Honesty.
Cada fragancia responde a diferentes estilos y momentos de vida, desde opciones elegantes y sofisticadas hasta aromas más dulces, frescos y espontáneos. La propuesta también incorpora un empaque renovado, inspirado en la joyería, para convertir cada perfume en un accesorio que refleje la personalidad y el estilo de quien lo usa.


