La llegada de The World’s 50 Best Restaurants 2026 a Lima representa mucho más que el impacto económico generado durante tres días. El verdadero desafío para el Perú será aprovechar la exposición internacional para atraer congresos, convenciones, viajes de incentivo, inversiones y una demanda sostenida dentro del creciente mercado del turismo de reuniones.
Lima se prepara para recibir uno de los encuentros gastronómicos más importantes del mundo. La realización de The World’s 50 Best Restaurants 2026, programada del 2 al 4 de noviembre, abre para el Perú una oportunidad que trasciende ampliamente el ámbito culinario: demostrar ante compradores, asociaciones, organizadores de eventos y marcas internacionales que el país cuenta con las condiciones necesarias para competir como destino de reuniones, incentivos, congresos y exhibiciones, segmento conocido internacionalmente como turismo MICE (Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions).
De acuerdo con las proyecciones de PROMPERÚ, el evento reunirá aproximadamente a 1,200 participantes procedentes de más de 34 países y generará un movimiento económico inmediato cercano a los US$2 millones. Las estimaciones incluyen alrededor de US$400,000 en ocupación hotelera, más de US$300,000 en alimentación y aproximadamente US$300,000 destinados a servicios de producción local.
Sin embargo, para Favio Jurado, director de Flavored Marketing y especialista en estrategia para hospitality y turismo, el verdadero potencial del encuentro estará en utilizarlo como una demostración internacional de las capacidades del destino.
“El Perú ya tiene reconocimiento gastronómico. Lo que necesita ahora es convertir esa reputación en una oferta comercial capaz de atraer eventos, estadías, inversión y oportunidades para toda la cadena turística. 50 Best no debería ser solamente una celebración: debería convertirse en el mejor caso de venta del Perú como destino MICE”, señaló Jurado.
El especialista sostiene que la visibilidad internacional por sí sola no garantiza resultados a largo plazo. Para convertir esa exposición en oportunidades comerciales será necesario contar con una estrategia que permita capitalizar los contactos, medir resultados y desarrollar productos capaces de responder a las necesidades de los organizadores internacionales.
“La atención crea valor, pero alguien tiene que estar preparado para capturarlo. Sin producto, medición, seguimiento comercial y capacidad operativa, el reconocimiento puede producir ruido sin dejar suficiente negocio en el destino”, agregó.
Cinco decisiones para impulsar el turismo MICE en Perú
1. Convertir The World’s 50 Best Restaurants en una demostración de capacidad
La realización de The World’s 50 Best Restaurants en Lima puede convertirse en una carta de presentación para el país. Documentar cómo la ciudad recibe delegaciones internacionales, coordina espacios para eventos, moviliza invitados, gestiona prensa internacional, activa proveedores y conecta gastronomía, cultura y hospitalidad permitiría construir un caso comercial concreto.
Esta experiencia posteriormente podría presentarse ante asociaciones, organizadores profesionales de congresos y compradores internacionales interesados en desarrollar eventos en el Perú.
2. Crear productos MICE alrededor de la gastronomía peruana
La gastronomía representa una de las principales fortalezas de la marca Perú y puede convertirse en la puerta de entrada para nuevos eventos internacionales. Sin embargo, la decisión de trasladar un congreso, convención o viaje de incentivo al país dependerá también de factores como conectividad aérea, infraestructura, capacidad hotelera, seguridad operativa, presupuestos y retorno para los participantes.
El desafío será transformar el reconocimiento gastronómico en experiencias y productos MICE estructurados que integren restaurantes, hoteles, centros de convenciones, cultura, entretenimiento y destinos turísticos.
3. Identificar invitados con potencial para generar nuevos negocios
No todos los aproximadamente 1,200 participantes proyectados para The World’s 50 Best Restaurants 2026 serán compradores directamente vinculados al segmento MICE. No obstante, entre chefs, marcas internacionales, medios de comunicación, patrocinadores, empresarios y líderes de la industria hotelera existe una red con capacidad para generar futuras inversiones, alianzas, congresos y viajes de incentivo.
Por ello, una estrategia comercial debería identificar antes del evento a los actores con capacidad real de decisión y establecer para cada uno un siguiente paso concreto, como reuniones de negocio, visitas técnicas, propuestas comerciales, candidaturas para futuros eventos o viajes de familiarización por el país.
4. Vincular IMEX America 2026 con una estrategia posterior a 50 Best
Otro elemento favorable es la cercanía entre dos importantes citas internacionales. PROMPERÚ figura como expositor en IMEX America 2026, uno de los principales encuentros mundiales de la industria de reuniones y eventos, que se desarrollará en Las Vegas del 13 al 15 de octubre.
La proximidad entre IMEX America y The World’s 50 Best Restaurants permitiría presentar el evento de Lima como una demostración inmediata de las capacidades del Perú.
Sin embargo, el trabajo comercial no debería finalizar en noviembre. El verdadero potencial estará en desarrollar posteriormente visitas de inspección, propuestas, candidaturas para congresos y un seguimiento sistemático a compradores y organizadores interesados en el destino.
5. Medir el impacto que permanece después del evento
El éxito de The World’s 50 Best Restaurants no debería evaluarse únicamente por ocupación hotelera, consumo gastronómico o producción durante los días del encuentro.
Un informe posterior debería diferenciar entre el impacto económico inmediato, las oportunidades comerciales generadas y las posibilidades de crecimiento durante los siguientes años dentro del mercado de turismo de reuniones.
Entre los indicadores podrían considerarse nuevos contactos comerciales, solicitudes de información, visitas de inspección, eventos postulados, congresos captados, inversiones potenciales y futuros viajes de incentivo.
Una oportunidad para posicionar al Perú más allá de tres días
Para Flavored Marketing, la combinación entre el creciente posicionamiento internacional del Perú, su presencia en espacios especializados de la industria MICE y la llegada de The World’s 50 Best Restaurants ofrece una oportunidad para desarrollar una estrategia de promoción mucho más ambiciosa.
La gastronomía ya ha demostrado ser una poderosa plataforma de posicionamiento internacional para el país. El siguiente paso será convertir ese reconocimiento en una herramienta capaz de impulsar hotelería, transporte, producción de eventos, experiencias turísticas, centros de convenciones y otros servicios vinculados a la industria.
“El destino MICE que soñamos no se construirá acumulando reconocimientos. Se construirá utilizando cada reconocimiento como evidencia de que el Perú puede diseñar, producir y sostener experiencias internacionales memorables. 50 Best puede abrir la puerta; el país debe estar preparado para convertir esa atención en negocio”, concluyó Favio Jurado.
Acerca de Flavored Marketing
Flavored Marketing es una firma especializada en estrategia, marketing y crecimiento para los sectores de hospitality, gastronomía, turismo y experiencias. Su trabajo conecta posicionamiento de marca, generación de demanda y desarrollo comercial entre Estados Unidos y América Latina.


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